La autoestima sufre vaivenes más acusados durante la adolescencia

 

“La autoestima es uno de los factores más relevantes sobre los que se construye la personalidad a lo largo de la vida de las personas y determina, en gran medida, su ajuste psicológico”, afirma Miriam Palomar, coach de memociono.  Pero, ¿qué es exactamente la autoestima?  Se trata del autoconcepto personal y emocional que uno tiene de sí mismo, y de la seguridad y confianza en las propias posibilidades. Las personas que tienen una autoestima alta, se quieren y valoran tal y como son, con sus fortalezas y sus puntos más débiles. Por el contrario, cuando la autoestima flaquea, uno se siente a disgusto consigo mismo, menospreciando sus propias capacidades y obstruyendo cualquier posibilidad de crecimiento.

La autoestima no es un rasgo estático, sino que cambia en función de las vivencias de cada individuo y del entorno socio-familiar que le acompaña. En este sentido, la autoestima está relacionada con las dimensiones cognitiva y emocional, es decir, con la manera de interpretar y vivir las propias experiencias, y con las emociones y sentimientos asociados a estas vivencias.

Teniendo en cuenta que la adolescencia es una época de grandes cambios, es normal que la autoestima sufra vaivenes más acusados que en otras etapas de la vida. Durante la fase inicial de la adolescencia, es quizás donde encontramos más problemas de autoestima, pues es cuando se dan los cambios más significativos, tanto a nivel físico (asociados a la pubertad) como socio-familiares (desvinculación de los padres y acercamiento al grupo de iguales), escolares (paso de la escuela primaria a la secundaria), etc. Estos cambios suponen grandes retos a nivel de crecimiento. A medida que el adolescente va aceptando e integrando todos estos cambios, y ganando en autonomía, libertad y responsabilidad, los niveles de autoestima irán aumentando.

Pero lo que sí que es cierto, es que todos estos cambios requieren de un proceso de aprendizaje y, en muchos casos, aconsejan la intervención de profesionales especializados en esta etapa vital.  Una de las técnicas más eficientes para acompañar a los chicos/as a transitar la etapa de la adolescencia es el coaching. “Uno de los aspectos que más trabajamos en los procesos de coaching con adolescentes es el autoconcepto y la autoestima. A través de esta técnica, les ayudamos a reconocerse como seres únicos, diferentes y valiosos,  a cuidarse y respetarse a ellos y a su entorno, a identificar todas aquellos miedos y creencias que puedan estar limitando su crecimiento y a dar a luz todo su potencial para construir una identidad sana y disfrutar de sus vidas”, señala Miriam Palomar.

Los adolescentes aprenden que la solución no está en aparentar ser otro, sino en aceptarse a uno mismo y quererse tal y como uno es.

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