Propuestas para llevar a cabo con niños y adolescentes

Se acercan los días 1 y 2 de noviembre, fechas dedicadas a todas aquellas personas queridas que fallecieron y dejaron un vacío en nuestras vidas. Algunas familias celebran estas fechas y otras no. Como apuntan en Psikered: “Hay tantas costumbres como personas y familias, cada una con su forma particular de mantener ese vínculo”.

La vivencia del final de la vida y de la muerte de un ser querido constituye una de las crisis vitales más difíciles que un ser humano puede experimentar a lo largo de su vida. Todos estamos expuestos a este momento final y sin embargo, pocos estamos preparados para afrontarlo cuando llega. Muchas veces dejamos de hablar de las personas que murieron porque al hacerlo, sentimos el dolor de su ausencia.

Los niños y adolescentes experimentan esta vivencia de un modo distinto a lo largo de las diferentes etapas evolutivas. Sus reacciones varían en consonancia con su capacidad para entender lo que es la muerte. Pero además, a medida que van creciendo, la propia vivencia del duelo se transforma y enriquece, cobrando nuevos significados.

Elaborar el duelo significa transitar un proceso que nos va a ayudar a vivir sin la presencia física de la persona querida, aceptando su pérdida y dándole un lugar en nuestro corazón.

Para aquellos que celebran estas fechas, desde memociono, Nuria Soler propone algunas ideas para hacer juntos en familia, compartiendo y expresando los sentimientos y emociones con los niños y adolescentes:

  • Animad a vuestros hijos a que hagan un dibujo dedicado a esa persona tan querida, o que le escriban una carta, unos versos o una canción en la que puedan expresar sus emociones y transmitir sus sentimientos.
  • Proponedles ir juntos al cementerio o a aquel lugar tan especial donde depositasteis sus cenizas, y aprovechar ese momento para acordaros de todo lo vivido con ellos.
  • Escoged un lugar de la casa dedicado a su memoria, donde podáis colocar sus fotos, ofrecerles vuestros regalos o encender una vela que os recuerde que siempre estarán presentes en vuestras vidas.
  • Mirad juntos los álbumes de fotos y recordad las anécdotas vividas con ellos/as, y atreveros a hacerlo con una sonrisa, agradeciéndoles todo lo que compartisteis juntos en vida.

Todo ello os ayudará a entretejer un vínculo nuevo con esas personas tan queridas que os ayudará a sentirlos presentes para siempre.

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