Las pesadillas son sueños emocionalmente intensos que provocan miedo y ansiedad y suelen darse durante la fase del sueño REM”.  Tengamos en cuenta que el sueño nocturno se organiza en 4 o 5 ciclos que se desarrollan en alrededor de 8 horas. Cada ciclo dura entre 90 y 120 minutos y comprende, a su vez, 5 etapas diferentes caracterizadas, cada una de ellas, por una  actividad eléctrica cerebral específica.  La Etapa REM es la 5ª del ciclo, y en ella predominan las ondas theta (las mismas que tenemos cuando estamos despiertos). Esta fase se caracteriza por el aumento del ritmo cardiaco, el movimiento rápido de los ojos y la paralización de la musculatura. Es cuando soñamos en forma de historia y cuando suelen darse las pesadillas.  Al despertarnos, podemos recordar el contenido de nuestros sueños.

Por lo general, durante las pesadillas, los niños no se mueven ni emiten sonidos, pues no hay tono muscular,  pero al despertarse, acuden aterrorizados al dormitorio de sus padres, llorando y explicándoles lo que han soñado, pues los recuerdos e imágenes vividas son muy impactantes.  Posteriormente, les cuesta mucho dormirse, por temor a volver a soñar aquello que les produjo tanto miedo.

Es importante ayudar a los niños  a descubrir las causas de sus miedos y estrés para que puedan afrontarlos y gestionarlos adecuadamente, disminuyendo la probabilidad de sufrir pesadillas.

little girl is afraid of shadow of tree

Cómo actuar en caso de pesadillas:

  • Encender una luz tenue que mantenga la habitación en penumbra para evitar que el niño asocie la oscuridad con malestar y la luz con seguridad, y facilitar que, más tarde, el niño vuelva a conciliar el sueño.
  • Consolarle y tranquilizarle, abrazándole y hablándole con una voz dulce, ayudándole a relajarse.
  • Explicarle que ha tenido un mal sueño y que no le va a pasar nada malo.
  • Quedaros con él/ella un ratito en la habitación haciendo algo agradable que le ayude a calmarse. Por ejemplo,  contarle un cuento, cantarle una canción, etc. Podéis dejar una pequeña luz encendida y ofrecerle su peluche favorito para que lo abrace y duerma con él.
  • Al día siguiente, hablar con el pequeño sobre el contenido de la pesadilla, favoreciendo la expresión de sus miedos.

Algunos hábitos preventivos:

  • Evitar la exposición a programas, películas o lecturas con escenas violentas que estimulen la imaginación del niño.
  • Mantener horarios regulares para acostarse, siguiendo las rutinas que ayuden al niño a prepararse para ir a dormir: baño o ducha templada, ponerse el pijama, cenar, lavarse los dientes, preparar la ropa y la mochila para el día siguiente.
  • Hacer una cena ligera que facilite la digestión.

Si necesitas ayuda o consejo, llámanos al 933 689 401

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